El tren, el AVE y el futuro del transporte.
Ahora que tan majestuosamente se ha inaugurado otro tramo del pájaro de los ricos u AVE, me vienen a la memoria hechos consumados que parece que nadie quiere que se sepan y que tienen una importancia actual y para el futuro de este país, en cuanto al transporte y a la energía se refiere.
Parece que nadie habla de algunas estaciones como la de Puente Genil (179 pasajeros al día en 2008 según ADIF), la de Yebes en Guadalajara (15 personas al día) con menos uso que un candil, del desastre del Valle de Abdalajís y su acuífero, nadie habla de la rentabilidad económica y muchos menos social (no veo yo al AVE como transporte para el pueblo) que tiene, y de lo que casi nadie habla (salvo Vicent Tores de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, en su artículo ¿AVE o ferrocarril? publicado en 2005) de la propuesta que en 1987 el gobierno de Felipe González presentó para un Plan de Transporte Ferroviario a largo plazo, que planteaba mejorar la red existente, para alcanzar en muchos tramos los 200-220 kilómetros por hora, y permitir que en el conjunto de la red se pudiera circular a una velocidad de 170 kilómetros por hora. Se decía que este plan habría llevado la red principal española a niveles comparables con los europeos, y hoy día con el avance de la tecnología, se podría alcanzar mayor velocidad sin modificar el trazado.
Proyecto rentable a todas luces y más económico que la megalomaníaca infraestructura del AVE, aunque esa era su peor defecto, su economicidad.
Y es que conociendo a los poderes fácticos españoles, usease las grandes constructoras, se comprueba lo que reza el libro “Economía, poder y megaproyectos”, el Ministerio de Fomento, está manejado por ellas, y en lugar de los sociatas velar por el interés general, velaron por el interés de quién paga las campañas electorales y nos gobiernan en la sombra y decidieron invertir sobre 100 mil millones de € en hacer una línea nueva, con dinero público y la mitad financiada por la U.E. Es por este ERROR HISTÓRICO, al plegarse los sociatas a los poderes fácticos, que aparte de la construcción, actualmente el exceso de infraestructuras inutilizadas y que aportan escaso valor añadido a la economía, nos haya llevado al estado actual de deuda, crisis etc…
Como ya comenté en otra entrada del blog, la crisis de mediados del siglo XIX fue provocada en parte por, como ocurre ahora, por la obcecación de los poderes políticos, llevados por unos intereses privados que de economía se ve que entendían poco, a construir innumerables líneas de tren, que como hoy, no aportaban productividad ni valor añadido alguno, dejando la industria en precario, con lo que al final se tuvo que reconocer tremendo error, como el que hoy día se está cometiendo, pero ahora, con dinero público tanto español como europeo.
Parece que se nos olvida que España tiene un 80% de dependencia energética, y nos empeñamos en fabricar un tren, de alto coste energético en su construcción, en su mantenimiento y en su uso, en lugar, de un ferrocarril al uso, como en Francia, Irlanda, Alemania etc…
Y eso a pesar de declaraciones como las de Zapatero donde reconoce que el 3% del transporte de mercancías español por tren es insuficiente, de que la ex-ministra reconociera en 2005 que no existe masa crítica de viajeros en cada región, y calificaba al AVE, como “antieconómico, poco ecológico, socialmente injusto o con un servicio deficiente”, para luego cambiar su mentalidad y aprobar, curiosamente, la mayor inversión del PEIT destinada al AVE.
De que Pepiño Blanco reconoce que construimos infraestructuras como si fuésemos ricos y la necesidad de que “El transporte de mercancías por ferrocarril y marítimo debe de ganar peso para descongestionar nuestra red de carreteras, potenciar el comercio exterior, gastar menos energía y reducir las emisiones” y de que el presidente del Colegio de Ingenieros de Caminos Edelmiro Rúa señalara que; <<salvo casos muy concretos, se pueden obtener velocidades suficientes, adecuadas, con una modernización y mejor conservación de las líneas sin tener que recurrir a la alta velocidad, la tecnología más cara>> e hiciera una crítica a los políticos y a los ciudadanos por semejante despilfarro sin justificación económica.
Así nos encontramos con una penosa red actual de ferrocarril, donde para ir de Almería a Granada, se tardan 2 horas o incluso más si es el caso de Jaén a Sevilla, escaso número de trenes, y por supuesto todo ello derivando el transporte al coche con un alto coste energético, ecológico y económico.
En lugar de haber seguido con los planes de mejorar la línea ferroviaria en el 87, que con los avances en maquinaria habrían aumentado las velocidades hasta un nivel más que optimo, los gobernantes, tanto oficiales como extraoficiales decidieron exprimir los caudales públicos y construirnos una nueva línea, todo ello sin tener en cuenta que posiblemente, y si atendemos al nivel de progreso tecnológico, el futuro del tren pasará por el ferrocarril magnético, que en casi todos los aspectos dejará al AVE en pañales (menos coste energético, más velocidad, más seguridad, capacidad de trazados complicados etc…). Aunque esto, por supuesto, lo tienen ya más que estudiado nuestras constructoras, no hay más que conocer algo de historia de la tecnología, y cuando se hayan inflado a ganar billetes a costa de nuestros impuestos para construir el pájaro, dirán que ya se ha quedado obsoleto y que ahora, para dinamizar la economía, mejorar la competitividad, ser más sostenibles, más guays etc… hay que desechar lo hecho y volver a construir una línea de tren magnético….
En fin, la historia de siempre vamos.
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